Mientras residías en la zona abdominal de mi cuerpo te tenía muy cerca de mí. Te lo tomaste en serio, como a mí me gusta que te tomes lo que te digo. Era un juego, o más que un juego, una forma de compartir la vida: quedarte a vivir en el aparato excretor de mi cuerpo. Ya sabes, me lo como todo y a ti te tragué sin masticar. Menudo ladrillo. Pero ha pasado el tiempo y hoy tomé un laxante porque no te aguantaba más. Me encantó despedirme de ti mientras te descolgabas por al váter; verte ahí entre dos aguas y luego tirar de la cadena. Qué descanso.
Chuff!!
3 zenyzas:
Orden de desahucio por la via rapida... sin rodeos!!!
Saludos ;)
No hay nada mejor cuando llega el momento, Zen, estoy contigo.
Un abrazo, y muchos Chuff,
G.
¡Imagínate cuando tenemos la intención pero no funciona la cisterna!
Besitos, Zeny.
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