Nada tendría sentido si no fuéramos capaces de recordar y sin embargo algunos recuerdos desdibujan la realidad que quisiéramos, acechan cada segundo en el presente, expolian la esperanza y renuevan los temores. Los muertos. Cadáveres expuestos en el luctuoso escaparate de nuestro gran salón occidental. Un perro, un libro y el fuego del hogar. Lágrimas; risas. Tú. Una copa de vino. Un barrio levantado esta tibia noche de otoño que celebra el fin de las armas, la muerte de un autócrata y una maratón nocturna de corredores ciegos. Y árboles que se desnudan para dormir los sueños del largo invierno de los cuarenta y tres grados de latitud norte en el que nos hallamos. Acaso todo aquel horror tuvo sentido; acaso no quisimos vivir un poco y morir otro poco con aquellos a quienes echamos tanto de menos. No nos creemos polvo del desierto, sino que nos otorgamos la magia de las estrellas. Pero no es verdad que las estrellas lloren; tampoco hay agua en el desierto; la hubo, pero la envenenamos con el ácido de las baterías de nuestros inservibles vehículos todoterreno.
Es otoño y los árboles se disponen a soñar que lloverá en el desierto. Es otoño, yo escribo, pienso en ti y escucho una canción que me hace olvidar lo que no tiene sentido.
Chuff!!
8 zenyzas:
Pues tendremos que dar gracias al otoño y a los árboles por leerte de nuevo, si tú escribes, yo leo.
Los sueños y los recuerdos nos nutren, para bien o para mal... pero también la esperanza.
Un abrazo, Zen,
Chuff!!
llega el Otoño y la lluvia adorna los reflejos del sol
Siempre hace falta tiempo... el otoño pasara y seguiremos esperanzados. La primavera volvera a mostrarnos todo de otra forma.
Saludos almendrados ;)
Yo, como seguro que también Gloria o Ana... y muchos más... respiramos, algo mejor cuando terminamos de leerte, no importa sobre que escribas, qué también!
Aunque sepamos bien, que para esto, como para todo... siempre hay un final. Esperemos que también para la crueldad y el despropósito. Hoy, quiero creerlo y me alegra saber que somos más.
Un abrazo.
Otoño. Una canción de Cohen, triste como todas las suyas. Caen las hojas en el bosque de castaños mientras te leo. En algún lado hay júbilo. En otro, lágrimas.
Ni idea tienes de la alegría que me da cada vez que escribes y nos lo ofreces. Es que me encantas, Zeny, bien lo sabes, y no me importa repetírtelo.
Montón de besos
No sabéis lo que agradezco vuestros comentarios. Gracias. Y Chuff!!
Los recuerdos nos acompañaran allá donde vayamos, los buenos y los no tan buenos.
Hoy ya se nota el Otoño, tus palabras me han cautivado. Esta noche huele a lluvia...
Un placer, leerte!
No sabes lo que agradecemos tus "ashes"... Chuff!!
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