miércoles, diciembre 07, 2011

Soy quien soy. Vade retro.

Max me explicó cómo podía localizar imágenes subliminales en películas y spots publicitarios. Era tarde y el bar se había quedado medio vacío. A esas horas, lo que uno dice no lo dice de verdad y si además el que habla ha bebido cinco gintonics, la realidad se convierte en un juego perverso del que necesitas escapar. Los dos habíamos bebido y esa era una certeza de la que tampoco nos podíamos evadir. No le creí, simplemente le escuché y escuché hasta que nos echaron del local. Cuando salimos, la calle estaba vacía. Nos sentamos en un banco y encendimos un cigarro. Lo fumé despacio, buscando un automatismo que me hiciera regresar de la ficción. Finalmente, Max me miró, parecía buscar en mi cara un resquicio de crédulo interés, le puse la mano en el hombro y, sin decirnos nada, nos fuimos cada uno a nuestra casa.

Al día siguiente era domingo. Me levanté tarde y con dolor de cabeza. Me tomé una aspirina y encendí el ordenador después de prepararme un café muy cargado. Tenía un correo de Max en la bandeja de entrada. Dudé si debía abrirlo. Todo lo que me había contado la noche anterior flotaba en mi cabeza como esos objetos que pululan alrededor de un astronauta en una nave espacial, sin orden ni concierto. Abrí el mail y comencé a leer:

Querido Zen,

Acabo de llegar a casa. No puedo quitarme de la cabeza todas esas cosas de las que te he hablado. Pensarás que estoy loco, pero no es verdad. Mejor dicho, quizá lo esté, pero mi locura nada tiene que ver con el hecho de que sea incapaz de discernir la realidad de la fantasía. No soy ese loco que imaginas.

Comencé a buscar imágenes subliminales por curiosidad. Alguien de la oficina me introdujo en ello. Tampoco yo le creí al principio, pero he de reconocer que estaba equivocado en mis juicios. Descargué el programa que me dio en el ordenador (te mando el archivo para que lo instales en el tuyo, si quieres, para que veas que no te engaño) y comencé a buscar imágenes en spots de publicidad de Youtube. Imaginarás que mi escepticismo era total, al comienzo, pero después de unas cuantas descargas pude comprobar que, efectivamente, los mensajes subliminales estaban ahí y los podía ver tan nítidamente como estoy viendo este mail que te escribo ahora. La mayor parte de estos mensajes tienen que ver con reclamos para que quien los ve se lance al consumo desaforado del producto en cuestión. Me divertía. Lo que a primera vista no parecía sino una estupidez, comenzó a subyugar mi curiosidad. Lo creí, además, un juego inofensivo y en cierto modo clarificador en lo que respecta al análisis y conclusiones de los mensajes publicitarios. Cuando conseguí tener un dominio aceptable, cambié los anuncios por trozos de películas. Aunque no lo creas, también ahí existe sublimación encubierta, aunque la mayor parte de las veces no se trata más que de mensajes políticos o corrientes alternativas de conducta políticamente incorrectas.

Pasado algún tiempo, buscaba mensajes subliminales en todo tipo de películas, también infantiles y dibujos animados. Hasta que ocurrió. Fue en un trailer de una serie de animación para adultos de éxito televisivo. El demonio estaba ahí y me observaba. Su aspecto era (es) terrorífico, pero me fue imposible huir de su mirada. Su figura se ha convertido en una omnisciencia que me persigue adonde quiera que vaya. Puedo verlo detrás de cada cara, enmascarado sutilmente, exhibiendo su repugnante aspecto. Dejé de utilizar el programa, de hecho, ya no lo necesitaba. Tan habituado estaba a discernir la sublimación en las imágenes y en los textos, en las frases de los actores, en los estribillos de las canciones de moda, que ya no necesitaba de ningún artificio para que me fueran revelados. Ahora, mi mundo se ha convertido en una verdadera pesadilla, pero lo que es peor, el demonio me persigue adonde quiera que vaya y soy incapaz de aniquilarlo de mis pensamientos, porque como te digo, está presente en todas las personas a las que miro. Casi no salgo de casa y cuando lo hago, no es sino para emborracharme y ahogar mi consciencia.

Verás un archivo adjunto (Subliminalmessagetracker.exe). Pruébalo con cualquier publicidad y comprobarás que lo que te cuento, es verdad. Después, decide tú mismo qué quieres hacer con él, hasta dónde quieres llegar. Mi consejo es que, una vez compruebes la veracidad de mis palabras, te deshagas de él.

Antes de despedirme quisiera añadir algo. Te preguntarás qué me ha impulsado a hacerte partícipe de esta revelación. Mientras estábamos en el bar, también vi en tu persona la figura de Belzebú, enmascarada en tu mirada, distorsionada en tu expresión. Detrás de esa mirada escéptica que me ofrecías se hallaba la más repugnante figura que puedas imaginar, acechante, burlona, informe y amenazadora. Normalmente, el alcohol adormece mis sentidos y el estado embriaguez consigue atenuar las visiones, pero esta noche no ha sido así. Si cabe, tu aspecto aún se me aparecía más real, más exacto, menos abstracto. Sé quién eres, lo he sabido esta noche, y a mí no me puedes engañar. Te he descubierto tal como eres, sin disfraz ni camuflajes. Eres Satanás, Lucifer, Belcebú, Luzbel. Yo te repudio, te aborrezco. Vade retro.

Aquí terminaba su carta. No me hacía falta abrir su archivo para comprobar nada. En realidad, lo sé todo, como él bien dice. Y no hay nada que podáis hacer para evitar que os posea. Abrid el archivo y veréis.

Chuff!!

3 zenyzas:

cristal00k dijo...

Somos seres contradictorios, el mal al igual que el bien, están en todos nosotros. Son conceptos indisolubles. No existiría el uno sin el otro... ¿cómo distinguirlos si no fuese así...?

Todo el universo en si mismo, es una inmensa paradoja, fuera de nuestro alcance, porque estamos mucho más preparados para sobrevivir que para "percibir". Y mientras estemos atrapados en el concepto de "tiempo" que hemos creado... (no en lo que realmente es y que probablemente ni imaginamos...) no hay exe, que lo explique más allá de la subjetividad propia.

Pero sí... damos miedo, amigo...

virgi dijo...

Nos estás mostrando un interesante repertorio de amistades, con capacidades fuera de lo común.
Mi parte infernal no creo que le costara verla, la saco a pasear de vez en cuando, mientras la angelical se aleja para respirar un poco.
El archivo no pienso abrirlo...¿te crees que tengo unos cuantos que no quiero ni tocarlos?
Besos, Zeny, besos

Teyalmendras dijo...

Jolin cualquiera lo abre... de todas formas sigo pensando que eso de salir tanto y cerrar bares os ha afectado un poco.
Dudo... abriría el archivo...???? Mejor asi, lo dejamos todo tal cual.

Saludos almendrados ;)