martes, enero 03, 2012

Crossroads

If you ever had a blues
no matter how I feel
If you ever had a blues
No bad can I feel.

(Belton Sutherland - Blues)

http://www.youtube.com/watch?v=W6jjNRUqPxg&feature=related

No hay nada que objetar si quién te mira lo hace con los ojos de Long Finger Joe. Estaba sentado en un banco de madera más viejo, quizá, que él; más tarde me dijeron que siempre fue igual, que era parte del paisaje, como el surtidor, el anuncio de «Texaco» y la polvorienta entrada al pequeño bazar. Yo paré a echar gasolina y refrescarme un poco. Quedaban más de cincuenta millas hasta Jackson, Mississippi, si continuaba por la ruta de la interestatal. Eran las tres de la tarde y todo el mundo sabe que a esa hora nunca hay nada que hacer en un cruce de caminos como aquel, salvo refrescarse, sentarse, beber cerveza y murmurar alguna canción, si es que se es capaz de mantenerse en pie. Así que Long Finger Joe me miró sonriente con un cigarro en la boca, como siempre tenía, y movió el trasero dejándome sitio junto a él. Yo dije, hace calor, y él me contestó, no tanto como en el verano del setenta y uno; yo le dije, tengo sed y él metió la mano en un cubo lleno de agua y sacó una cerveza que me tendió en la mano. No pasaba ningún coche ni nadie en absoluto, como he dicho, y al rato Long Finger Joe cogió su guitarra y se puso cantar. Comoquiera que transcurría la tarde y la vida volvía a despertar de su letargo infernal, yo me levanté. Long Finger Joe me preguntó, ¿tienes prisa, chaval?; he de llegar a Jackson antes del anochecer, le contesté; sírvete tú mismo, me pidió. Entonces, me dirigí al coche aparcado frente al surtidor y llené el tanque con trece galones de gasolina, luego regresé, le pagué con un billete de veinte dólares. Long Finger Joe metió su mano en el bolsillo; yo le dije, quédate el cambio, Joe, no dejes de tocar. Y él pellizcó su gorra, me sonrió y siguió tocando su canción.

Se lo conté a Lucy Carmichael cuando llegué a Jackson, Mississippi, y ella me dijo sorprendida que el calor me debía de haber afectado, que aquella estación de servicio llevaba cerrada desde el verano del setenta y uno y que al pobre Long Finger Joe lo habían enterrado muy cerca de allí, con su gorra, su ropa desgastada y su guitarra de blues que siempre le acompañó. Por mi parte, nunca tuve nada que objetar.

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Este relato está dedicado a Virgi. ¿Quién sabe a quién nos podemos encontrar en un cruce de caminos? Ningún lugar está vacío si sabemos ver; ningún silencio es total si queremos escuchar. Gracias por tus palabras, porque me llenan por dentro.

Chuff!!

5 zenyzas:

Teyalmendras dijo...

Vaya... bonita historia, aroma americano y buen blues en carretera.

Mácula en el tiempo, espejismo.

Saludos almendrados ;)

virgi dijo...

Te leí esta mañana a toda prisa.
Ahora lo hago con la tranquilidad de la noche mientras oigo el blues que me regalas. No lo conocía y me entontece. Siempre tengo en mi cabeza un viaje largo por el sur de EEUU, y encontrarme con alguien así. Ya sólo eso valdría la pena.
Para mí el blues es lo máximo en la música. Y decirte lo máximo es en cuanto a tocarme el alma.
Te contaré otras cosas después.
GRACIAS, ZENY.
Un cruce de caminos hermoso ha sido el encontrarme contigo, lo sé.
Seguimos, te abrazo, baby, oh, baby!

Edurne dijo...

Una se puede imaginar la escena descrita, ver a Long Finger Joe, rasgando unblues en su vieja guitarra...
Magnifique!

Las encrucijadas, son los pasillos nuestros de cada día. La cosa está en no equivocarse, o si lo hacemos, que al menos sea de provecho...

Un abrazo orillero!
;)

cristal00k dijo...

Hay aroma de ruta sixty-six... en tu relato, querido Zen.
El tiempo, es solo un nudo dimensional, en el que a veces coincidimos con parte de nosotros mismos en esas bifurcaciones inexploradas del camino.

Precioso.

Sue dijo...

Pues Virgi me envía a ti y me ha encantado este un blues escrito y ese cruce de caminos del futuro en el que todos nos encontraremos.
Me gusta la imagen del cruce de caminos en medio de los campos de maíz, por ejemplo. Todo lo que puede tener de siniestro(por los malos tiempos que se vivieron allá) lo tiene de bello ese sur de USA.

Un saludo.